Regular correctamente tu arado de vertedera es un paso más de la propia labor. Si tienes el apero mal ajustado, puede consumir más combustible, trabajar de forma irregular y desgastarse antes de tiempo. Muchas veces se atribuyen estos problemas al terreno o al tractor cuando el origen está en la regulación del arado.
Para que afrontes este paso con total seguridad, en las siguientes líneas vamos a repasar juntos el proceso completo de regulación del arado de vertedera, desde la revisión del apero hasta la comprobación en campo.
Cuando llega el momento de preparar el suelo, una de las decisiones habituales es elegir entre arado de disco o arado de vertedera. Ambos realizan laboreo primario con volteo, son aperos robustos que demandan una cantidad importante de energía y, con sus diferencias, cumplen una función similar.
La forma en que cada uno actúa sobre el suelo, sus exigencias de trabajo y las condiciones en las que funciona mejor son distintas. La elección final dependerá del tipo de suelo, de su estado en el momento de la labor y de las condiciones concretas de la explotación. En este artículo repasamos esas diferencias para que puedas decidir bien.
Cuando hablamos de las partes de un arado, primero hay que aclarar a qué tipo de apero estamos haciendo referencia. Un arado de discos, un chisel o un arado de vertedera comparten la función general de laboreo primario, pero su construcción es radicalmente diferente.
En este artículo nos centramos exclusivamente en el arado de vertedera, también conocido como arado de reja y vertedera, que utiliza cuerpos con reja y vertedera para cortar y voltear el suelo en bandas.
Cuando existe una capa compactada en profundidad, trabajar únicamente la superficie no resuelve el problema. El subsolador agrícolaestá diseñado para actuar sobre esas zonas, fracturando el terreno sin voltearlo completamente y reduciendo la resistencia que encuentran las raíces, el agua y el aire.
Pero no basta con enganchar el subsolador al tractor y trabajar todo lo profundo que permita el apero. Antes hay que saber dónde está realmente la compactación, en qué condiciones se encuentra el suelo y qué configuración puede mover el tractor sin trabajar constantemente al límite.
Vamos a ver qué es un subsolador, para qué sirve, qué tipos existen y, sobre todo, qué tienes que revisar para utilizarlo correctamente.
Hay campos que llevan años rindiendo por debajo de lo que deberían. El agua de lluvia escurre en lugar de penetrar, las raíces no profundizan, los cultivos tiran pero sin convicción. En muchos de esos casos, el culpable es el mismo: suelo compactado.
El descompactador agrícola es el apero ideal para corregir este problema. No voltea el suelo, no mezcla los horizontes, no destruye la vida microbiana que tanto ha costado construir… Su misión es romper las capas endurecidas en profundidad y devolver al terreno su capacidad de respirar, de absorber agua y de dejar crecer las raíces con libertad.
En este artículo explicamos qué es exactamente un descompactador, cómo funciona, qué tipos existen y qué debes valorar antes de comprar uno. En Larrosa Arnal llevamos años trabajando con este tipo de maquinaria, por lo que sabemos que la elección correcta depende de muchos más factores de los que suelen aparecer en un catálogo.
Las sembradoras son herramientas esenciales en el sector agrícola, permitiendo la siembra eficiente y precisa de semillas. Comprender las distintas piezas y componentes que conforman una sembradora es crucial para optimizar su rendimiento y garantizar la producción agrícola.
En este artículo, exploraremos en detalle las diferentes partes que componen una sembradora, sus funciones y cómo su distribución puede influir en el trabajo agrícola. Además, daremos algunas recomendaciones sobre su mantenimiento y la importancia de elegir el tipo adecuado según las necesidades del cultivo.
El Plan Renove de maquinaria agrícola 2026 abrió su ventanilla el 6 de julio y la experiencia nos dice que las mejores oportunidades no esperan al 15 septiembre (último día para hacer solicitudes). De hecho, a la hora de escribir estas líneas, hay líneas de ayuda que ya han agotado su presupuesto.
En Larrosa Arnal llevamos más de 70 años fabricando maquinaria y hemos acompañado a muchos agricultores en este trámite, así que vamos a contarte cuánto dinero queda ahora mismo, cuánto te devuelven según la máquina que compres y cómo solicitarlo.
El chisel agrícola es uno de los aperos más utilizados para trabajar el suelo en profundidad sin voltearlo por completo. Su función principal es descompactar el terreno, mejorar la aireación, facilitar la infiltración del agua y preparar una estructura más favorable para el desarrollo de las raíces.
A diferencia de otros sistemas de laboreo más agresivos, el chisel permite actuar sobre capas endurecidas del suelo manteniendo parte de los restos vegetales en superficie. Por ello, es una herramienta habitual en explotaciones de cereal, secano, terrenos compactados o fincas en las que se busca una labor eficaz sin invertir totalmente el perfil del suelo.
La rotación de cultivos es una de las prácticas más importantes para mantener la productividad de una explotación agrícola a largo plazo. Aunque muchas veces se explica desde un punto de vista general, su valor es especialmente claro en explotaciones de cereal, donde repetir campaña tras campaña el mismo cultivo puede afectar al suelo, aumentar la presión de malas hierbas y reducir la eficiencia del sistema.
En cultivos como trigo, cebada, avena, centeno o triticale, una rotación bien planificada permite mejorar la fertilidad, aprovechar mejor el agua disponible y reducir riesgos sanitarios para preparar mejor el terreno para las siguientes siembras. Además, cuando se combina con técnicas como la siembra directa, la rotación se convierte en una herramienta clave para conservar la estructura del suelo y reducir labores innecesarias.
Ser agricultor activo en España no significa únicamente tener tierras, cultivar una parcela o recibir ingresos puntuales procedentes del campo. Es una figura administrativa clave dentro de la Política Agraria Común (PAC), especialmente para quienes quieren solicitar ayudas directas, justificar derechos PAC o consolidar una explotación agraria con actividad real.
En la práctica, el concepto de agricultor activo sirve para diferenciar a quienes desarrollan una actividad agraria efectiva de quienes solo poseen terrenos o derechos, pero no participan realmente en la producción, gestión o mantenimiento de la explotación. Por eso, antes de solicitar ayudas o iniciar una actividad agraria, conviene entender qué requisitos se deben cumplir, cómo se acreditan y qué errores pueden dejar fuera a un solicitante.