En qué consiste la siembra

Actualmente la actividad de la siembra y el cultivo ha experimentado grandes cambios. Es ahora cuando las nuevas tecnologías y los avances en maquinarias y herramientas también han llegado con paso firme a este sector primario. Se trata de un proceso que ha pasado de ser manual, algo que se mantiene para terrenos de pequeñas dimensiones o huertos, hasta la siembra con maquinaria especializada para ello. Pero, ¿qué es la siembra y cómo trabajarla para obtener los mejores resultados?

La siembra, en su definición, es la acción de arrojar y esparcir semillas por un terreno o suelo. Ahora bien, hay muchas formas de realizar este gesto y momentos en los que convendrá usar unas u otras semillas. Se trata de uno de los primeros pasos, y esenciales, para conseguir que broten las plantas. Sin embargo, antes hay que preparar el suelo para la siembra de forma que se disponga de la manera más equilibrada y homogénea posible.

Factores para realizar la siembra en condiciones

En este caso entran en juego varios factores que se deben tener en cuenta antes de colocar las semillas en la tierra. Forman parte de los diferentes pasos que hay que realizar y que acabarán directamente con un proceso de siembra efectivo y bien realizado. Es por ello que antes de lanzar sin pensar las semillas conviene saber y estar atento a las siguientes indicaciones que te señalamos:

– Elige bien el tipo de semilla que vas a sembrar.

– Ten en cuenta las condiciones medioambientales que incidirán en el terreno y la plantación.

– Investiga cuál es el momento del año idóneo para la siembra de la semilla escogida

Prepara el suelo para dejarlo en plenas condiciones

-Trabaja con las herramientas precisas para la siembra

Cómo sembrar bien para recoger frutos

Principalmente existen dos modalidades a la hora de ponerse en marcha con el proceso de siembra. Una de ellas es la siembra de mano, que todavía se sigue usando, naturalmente, para terrenos que no superan grandes dimensiones o para huertos personales. Para este tipo de siembra a mano existen diferentes métodos para llevarla a cabo como la siembra en terrenos planos, siembra en surcos o la siembra en camas anchas.

La segunda modalidad de siembra está más relacionada con las explotaciones más grandes y campos destinados a una futura venta a mayoristas o para un gran cultivo. En estos casos, lo que se suelen usar son sembradoras ya preparadas para estos trabajos. Este tipo de maquinaria está diseñada para abordar una cantidad de surco mayor, a la vez, con unos bastidores que llegan incluso a los 6 ó 7 metros. De esta forma se puede sembrar el campo de una manera más rápida, y además precisa. Una precisión controlada para garantizar que las semillas estarán a la profanidad indicada, que suele ser de una capa de tierra que cubra la semilla por dos o tres veces su tamaño.