Herramientas y materiales imprescindibles para un agricultor

Dentro del día a día de cualquier trabajador del campo resulta indispensable contar con una serie de ayudas para la ejecución de esta actividad. No solo de mano de obra, sino también de toda una selección de maquinarias, herramientas y materiales. ¿Son realmente tan importantes? Pues indudablemente sí, aunque todo depende del trabajo real y las extensiones del terreno sobre el que se trabaje.

En este sentido, si se trata de un pequeño huerto, se podrán utilizar más las herramientas manuales, y hará falta un equipo menor de personas. No obstante, si nos encontramos con una extensión de gran amplitud, que puede estar comprendida por varias hectáreas, para estos casos sí que hará falta utilizar los modelos precisos de tractores y remolques, así como las herramientas y productos de riego necesarios para su puesta a punto y siembra.

Tipos de herramientas habituales para pequeñas extensiones

Para campos de dimensiones pequeñas, en las que se incluyen los huertos, se requiere el uso de una variedad de artículos para el cuidado de la tierra, mantenimiento y siembra. Entre algunas de las más habituales se encuentran las palas. De gran utilidad para la preparación del suelo, para añadir el compost o hacer bancales.

Las azadas y tijeras de podar también ofrecen un gran resultado. Ya que es posible tanto para la preparación del suelo, así como para arrancar las malas hierbas o cortar los brotes salientes. El rastrillo y la carretilla también funcionan bien para todo lo que tiene que ver con la recogida de los materiales sobrantes, así como para nivelar el suelo y extender el abono. Tampoco puede faltar la manguera. En este caso con mangueras de mano es suficiente para abarcar el terreno de un huerto. También hay que destacar las herramientas de mano para labores concretas o en espacios pequeños y huertos. Una alternativa más manejable y cómoda para un uso particular.

Máquinas y herramientas para grandes campos

Si damos el salto a terrenos mayores, es necesario hablar de máquinas y herramientas para grandes campos. Antes de nada, hay que nombrar el trabajo indispensable del tractor. Sin un vehículo de estas características sería muy complicado poder sembrar, labrar y cultivar el campo. Es el encargado de poner la fuerza de tracción para arrastrar los remolques que se usarán para el cultivo y la temporada de recogida.

Los aperos más importantes

Habiendo nombrado al tractor, a este vehículo le siguen toda la selección de aperos que hacen viable el trabajo en el campo. En gran medida ya que permiten poder trabajar de una forma más precisa, rápida y eficiente que hace unos cuantos años. Entre los más característicos se encuentran algunos como los arados, los cultivadores (para dejar en perfectas condiciones el suelo), o las sembradoras. Tampoco hay que olvidarse de los rodillos agrícolas, cuya función es idónea para ajustar la tierra, romper las piedras y terruños y compactar el suelo.

En definitiva, son máquinas apropiadas para estos desempeños y que se amortizan al poco tiempo al estar diseñadas para estos quehaceres agrarios y exigentes. Además, al estar fabricadas con aleaciones y metales resistentes ofrecen una gran durabilidad por años.