España se consolida como el país de la UE con más hectáreas dedicadas al cultivo ecológico

España se encuentra a la vanguardia y liderando la lista de los países pertenecientes a la Unión Europea que más terreno dedica al cultivo de productos ecológicos. Unos datos que reflejan claramente su superioridad en este aspecto y cómo las tendencias están cambiando hacia un concepto más natural. Algo que también se traslada a la forma de cultivo y siembra del campo, y por lo tanto a una mayor preocupación por el mantenimiento del campo con maquinaria precisa y diseñada para ello.

La agricultura de productos ecológicos cada vez adquiere mayor protagonismo en la sociedad y el sector primario. Según los datos extraídos del último informe de Eurostat (Oficina Europea de Estadística) del pasado 16 de noviembre, en España se dedicaron el año pasado un total de 2.018.802 hectáreas, un 8,5% superior a lo dedicado en el año 2015.

España líder en agricultura ecológica

Europa está dando una gran prioridad a este tipo de agricultura, es por ello que, en el 2016 se contabilizaron un total de 11,9 millones de hectáreas orientadas a este tipo de cultivo natural. Un crecimiento desde el 2012 que ha supuesto un incremento del 18,7%, según las estimaciones de Eurostat. Una tendencia al alza que cada vez está ganando más importancia y en la que se está centrando el gobierno europeo para potenciar y darle más protagonismo.

No obstante, en cuanto a la evolución de España, pese a ostentar el primer puesto dentro del apartado de agricultura de productos ecológicos tiene muy cerca a Italia. Un sector agrario italiano que también ha trabajado a la perfección esta forma de cultivo y que puede incluso adelantar a España en la lista.

Además, desde las altas esferas de la UE, con los parlamentarios de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo (PE) ha establecido, hace unos días, la nueva reglamentación orientada a mejorar la innovación y el desarrollo de este tipo de agricultura.

Siembra y tratado de los terrenos para producción ecológica

Ante esto, es esencial trabajar con los mejores materiales que garanticen un proceso ecológico, natural, efectivo y ágil. Aquí es donde entran en juego las máquinas más modernas que permiten un tratado más cuidado y preciso de este tipo de siembra directa. Todo ello para buscar la confianza de los consumidores que eligen productos orgánicos y naturales, que cada vez es un mayor segmento de la población.