La renta agraria creció en 2017 casi un 5%

Con el 2018 ya empezado, el balance del año 2017 sigue estando vigente, por eso hay que resaltar el incremento que experimentó el pasado año la renta agraria. Una renta agraria que creció un 4,9% respecto al año 2016. Una subida que corresponde, en gran medida, con el buen año ganadero y el aumento del precio de algunos productos de gran consumo como el vino, aceite de oliva, mosto o cereales.

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente hizo pública una estimación de las cifras económicas que rodearon al sector agrario en 2017. Una publicación de la que se desprende que la renta agraria creció un 4,9% y se situó en 28.462 millones de euros. Una cantidad que supera a la ya conseguida en 2016 (27.126 millones). De este modo se han alcanzado cifras récord por dos años seguidos.

Resultados del sector agrario y ganadero

Tanto la siembra y el cultivo agrario, así como el sector ganadero, han experimentado mejoras durante este pasado año pese a los inconvenientes surgidos por la sequía. Aun así, se ha conseguido un aumento de los ingresos de la renta agraria. Una subida que corresponde con el buen rendimiento de las explotaciones ganaderas, que incrementaron su valor un 0,2%, así como a la subida del precio de sus productos, un 8,6% más.

En lo que se refiere al cultivo y producción agrícola, se ha disminuido el volumen de producción en algunos sectores como el cereal. Algo que no ha afectado considerablemente al total de los ingresos agrarios debido a la subida de los precios que han experimentado algunos productos como el vino, el aceite de oliva o los huevos.

Crece el sector agrario

A estos resultados hay que destacar el equilibrio y estabilización en referencia a los gastos destinados al cuidado y producción tanto animal como vegetal. Unos gastos que se mantienen estables, pese a la subida de precios, y que posibilitan que el sector gaste menos en piensos (3%), en fertilizantes (10,4%) o en energía (8,8%).

La línea seguida hasta ahora establece un crecimiento constante de la renta agraria en los últimos años. Una línea ascendente que se resume en que en el pasado año 2017, la renta agraria superó en más de un 28% a la conseguida en el 2012.